rom 4:15 NVI
逐节对照
交叉引用
  • Apocalipsis 19:15 - De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con puño de hierro». Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso.
  • Apocalipsis 6:16 - Todos gritaban a las montañas y a las peñas: «¡Caigan sobre nosotros y escóndannos de la mirada del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero,
  • Apocalipsis 6:17 - porque ha llegado el gran día del castigo! ¿Quién podrá mantenerse en pie?»
  • Jeremías 4:8 - Por esto, vístanse de luto, laméntense y giman, porque la ardiente ira del Señor no se ha apartado de nosotros.
  • Deuteronomio 29:20 - El Señor no lo perdonará. La ira y el celo de Dios arderán contra ese hombre. Todas las maldiciones escritas en este libro caerán sobre él, y el Señor hará que desaparezca hasta el último de sus descendientes.
  • Deuteronomio 29:21 - El Señor lo apartará de todas las tribus de Israel, para su desgracia, conforme a todas las maldiciones del pacto escritas en este libro de la ley.
  • Deuteronomio 29:22 - »Sus hijos y las generaciones futuras, y los extranjeros que vengan de países lejanos, verán las calamidades y enfermedades con que el Señor habrá azotado esta tierra.
  • Deuteronomio 29:23 - Toda ella será un desperdicio ardiente de sal y de azufre, donde nada podrá plantarse, nada germinará, y ni siquiera la hierba crecerá. Será como cuando el Señor destruyó con su furor las ciudades de Sodoma y Gomorra, Admá y Zeboyín.
  • Deuteronomio 29:24 - Todas las naciones preguntarán: “¿Por qué trató así el Señor a esta tierra? ¿Por qué derramó con tanto ardor su furia sobre ella?”
  • Deuteronomio 29:25 - Y la respuesta será: “Porque este pueblo abandonó el pacto del Dios de sus padres, pacto que el Señor hizo con ellos cuando los sacó de Egipto.
  • Deuteronomio 29:26 - Se fueron y adoraron a otros dioses; se inclinaron ante dioses que no conocían, dioses que no tenían por qué adorar.
  • Deuteronomio 29:27 - Por eso se encendió la ira del Señor contra esta tierra, y derramó sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro.
  • Deuteronomio 29:28 - Y como ahora podemos ver, con mucha furia y enojo el Señor los arrancó de raíz de su tierra, y los arrojó a otro país”.
  • Efesios 5:6 - Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.
  • Ezequiel 7:19 - La plata la arrojarán a las calles, y el oro lo verán como basura. En el día de la ira del Señor, ni su oro ni su plata podrán salvarlos, ni les servirán para saciar su hambre y llenarse el estómago, porque el oro fue el causante de su caída.
  • Sofonías 1:18 - No los podrán librar ni su plata ni su oro en el día de la ira del Señor. En el fuego de su celo será toda la tierra consumida; en un instante reducirá a la nada a todos los habitantes de la tierra».
  • Romanos 2:12 - Todos los que han pecado sin conocer la ley también perecerán sin la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley por la ley serán juzgados.
  • Romanos 2:13 - Porque Dios no considera justos a los que oyen la ley, sino a los que la cumplen.
  • 2 Reyes 22:13 - —Vayan a consultar al Señor por mí, por el pueblo y por todo Judá con respecto a lo que dice este libro que se ha encontrado. Sin duda que la gran ira del Señor arde contra nosotros, porque nuestros antepasados no obedecieron lo que dice este libro ni actuaron según lo que está prescrito para nosotros.
  • Números 32:14 - »¡Y ahora ustedes, caterva de pecadores, vienen en lugar de sus padres para aumentar la ira del Señor contra Israel!
  • Romanos 1:17 - De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe».
  • Lamentaciones 2:22 - »Como si invitaras a una fiesta solemne, enviaste contra mí terror de todas partes. En el día de la ira del Señor nadie pudo escapar, nadie quedó con vida. A mis seres queridos, a los que eduqué, los aniquiló el enemigo».
  • Colosenses 3:6 - Por estas cosas viene el castigo de Dios.
  • Juan 15:22 - Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, no serían culpables de pecado. Pero ahora no tienen excusa por su pecado.
  • 2 Corintios 3:7 - El ministerio que causaba muerte, el que estaba grabado con letras en piedra, fue tan glorioso que los israelitas no podían mirar la cara de Moisés debido a la gloria que se reflejaba en su rostro, la cual ya se estaba extinguiendo.
  • 2 Corintios 3:8 - Pues bien, si aquel ministerio fue así, ¿no será todavía más glorioso el ministerio del Espíritu?
  • 2 Corintios 3:9 - Si es glorioso el ministerio que trae condenación, ¡cuánto más glorioso será el ministerio que trae la justicia!
  • Juan 3:36 - El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios».
  • Romanos 2:5 - Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio.
  • Romanos 2:6 - Porque Dios «pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras».
  • Gálatas 3:19 - Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones hasta que viniera la descendencia a la cual se hizo la promesa. La ley se promulgó por medio de ángeles, por conducto de un mediador.
  • Hechos 17:30 - Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.
  • Hechos 17:31 - Él ha fijado un día en que juzgará al mundo con justicia, por medio del hombre que ha designado. De ello ha dado pruebas a todos al levantarlo de entre los muertos».
  • Romanos 5:20 - En lo que atañe a la ley, esta intervino para que aumentara la transgresión. Pero, allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia,
  • Romanos 5:21 - a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.
  • 1 Juan 3:4 - Todo el que comete pecado quebranta la ley; de hecho, el pecado es transgresión de la ley.
  • Romanos 7:7 - ¿Qué concluiremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habría dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies».
  • Romanos 7:8 - Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado está muerto.
  • Romanos 7:9 - En otro tiempo yo tenía vida aparte de la ley; pero, cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morí.
  • Romanos 7:10 - Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debía haberme dado vida me llevó a la muerte;
  • Romanos 7:11 - porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató.
  • Romanos 7:12 - Concluimos, pues, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno.
  • Romanos 7:13 - Pero entonces, ¿lo que es bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien fue el pecado lo que, valiéndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió así para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado.
  • Romanos 7:14 - Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado.
  • Romanos 7:15 - No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco.
  • Romanos 7:16 - Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena;
  • Romanos 7:17 - pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo, sino el pecado que habita en mí.
  • Romanos 7:18 - Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo.
  • Romanos 7:19 - De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.
  • Romanos 7:20 - Y, si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita en mí.
  • Romanos 7:21 - Así que descubro esta ley: que, cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal.
  • Romanos 7:22 - Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios;
  • Romanos 7:23 - pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo.
  • Romanos 7:24 - ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?
  • Romanos 7:25 - ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.
  • Romanos 3:19 - Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios.
  • Romanos 3:20 - Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.
  • Gálatas 3:10 - Todos los que viven por las obras que demanda la ley están bajo maldición, porque está escrito: «Maldito sea quien no practique fielmente todo lo que está escrito en el libro de la ley».
  • 1 Corintios 15:56 - El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley.
  • Romanos 5:13 - Antes de promulgarse la ley, ya existía el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley;
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